El humor en tiempos del dinosaurio


El día Martes 4 de diciembre de este año, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos se engalanó con la presencia de 4 “moneros”, maestros de la sátira y la crítica política a través de sus trazos.

Así, tuvimos la oportunidad de convivir con Magú (Bulmaro Castellanos), quien además recibió el premio La Catrina en la FIL Guadalajara dos días antes de esta presentación; con Rocha, monero de La Jornada y una de las mentes detrás de “El Papá del Ahuizote”; con Rictus, monero del diario Reforma , y con Hugo, monero Guerrerense radicado en Morelos. Luego de las presentaciones obligadas por el protocolo, el micrófono fue enteramente de nuestros moneros. Así empezó una tarde llena de anécdotas, crítica, recuento (pre)histórico y hasta de arqueología para descifrar qué rayos decían los mayas en sus estelas sobre el fin del mundo.

El primero en adueñarse del micrófono fue Magú. Inició su paricipación defendiendo a “los del PRI” porque esos “Hasta cuando eran malos eran buenos para ser malos”. Y nos refiere una anécdota: “Los priístas eran muy buenos (…) en 1982, el presidente José López Portillo me concedió el premio nacional de periodismo y me entregó un cheque por $162,000. En aquel entonces era eso lo que costaba un Tsuru, creo que ahorita andan un poquito más baratos…, Y bueno, me dio mi cheque ante la prensa, y yo no lo cobré inmediatamente. Me fuí a Acapulco. A los tres días hubo una devaluación (¡y yo todavía no cobraba mi cheque!). Luego, cuando ya venía de regreso a la Ciudad de México, hubo una segunda devaluación, ¡dos devaluaciones en menos de una semana! ¿ven? en menos de una semana López Portillo había maniobrado para lucirse ante los medios y entregarme el cheque, pero de modo tal que no le costara nada al Estado; cuando yo tuve que cobrarlo ya ni me tocó nada. Ya nomás me alcanzaba para la fascia del tsuru… por eso digo que ellos, hasta cuando eran malos eran buenos para ser malos“.

Pompón (derecha) y la verdadera estela maya sobre el fin del mundo (izquierda) Rictus, autor de ambas obras, aparece detrás de sus creaciones.

Empezaron entonces a hablar de Jurassic Park, es decir, de la película que fue México durante los 71 años que gobernó el PRI; del intermedio en el que gobernaron los Pitufos Azules del Nabo -que, valga la aclaración, eran azules de todos lados y no sólo del nabo-, y de la más reciente producción: Jurassic Park 2(012). Los moneros saben que tal vez ésta sea una de las últimas oportunidades que tengan para hablar y trabajar libremente después de los resultados del 1 de Julio pasado. Y es que los tiempos de ahora son  tiempos difíciles, y los venideros auguran volverse tiempos más crudos para la libertad de expresión. Según Rictus, estos son “tiempos vaticinados por los mayas” y nos presentó la “verdadera y original estela maya, meid in chaina, sobre el fin del mundo”. Rictus, además de caricaturista, es experto descifrador de glifos mayas y aztecas: “Aquí Ustedes pueden ver a un hombre (señala al centro de la estela), que tiene esta peculiar prominencia en forma de copete. Este hombre se dirige hacia un sitio donde hay pinos y lleva en las manos una tarjeta de Soriana. Sobre este hombre podemos ver una estrella (y señala a una figura ovoide sobre la cabeza de don Quique), o más bien, un grupo de estrellas… como un canal, sí, el canal de las estrellas. Vean como de este lado tiene una televisión. Los mayas ya sabían de estas cosas. Aquí abajo de la tele está un bote de gel, que se presume le da la fuerza a este hombre, y abajo del gel un glifo en forma de gaviota. Vean, vean aquí abajo, a un lado del signo de pesos, cómo los mayas representaron la fuente de inteligencia de este hombre: un teleprompter. Y hasta abajo de la estela, tenemos esta otra figura, acostada, que representa a El Pueblo. Está acostado porque está en posición de sacrificio (…)”.

Hugo, quien ha sido colaborador de diarios locales, prefiere aguardar y escuchar la intervención de sus colegas “porque cuando yo me inicié en el mundo de la caricatura política ya no estaban los dinosaurios, ya estabamos con Fox. Y para mí fue muy fácil y muy chistoso esto. ¡Fox decía tanta pendejada que nomás había que ilustrar lo que decía! Eso me confundía mucho, me preguntaba ¿neta así será esto? Entonces llegó Calderón. Y cambió mi manera de ver las cosas porque Fox sólo decía pendejadas, pero Calderón las hacía. Me di cuenta de algo, con Fox el humor era muy picante, como un humor rojo. Con Calderón el humor era negro”.
Mientras tanto, Rocha es de todos los panelistas el que menos ha cogido el micrófono, pero en sus intervenciones nos cuenta que sólo una vez le “hablaron golpeado”: “Fue gobernador, justamente de aquí de Morelos: Riva Palacio. Yo le hice una caricatura basándome en una nota del periódico, en ella se decía que para hacer una plaza cívica había tenido que talar muchos árboles. Entonces lo caricaturicé: lo puse como un monumento en el que tenía en las manos una sierra eléctrica, y en el lugar en el que estaba la plaza cívica estaban los árboles talados. Me llamaron por teléfono para decirme que al gobernador no le había gustado su cartón y que eso que yo decía eran mentiras. Yo les respondí que estaba basado en una nota del diario, y que si no era cierto lo de la nota que lo hicieran saber comunicándose al periódico, no conmigo”.
Rictus entonces nos presenta a Pompón “Un muñeco muy guapo y de cartón que se lava la carita con eau de toilet, se desenreda el pelo con moco de gorila” y al que las groserías y las marchas le valen madre. Nos cuenta de este simpático personaje y nos lo presenta, para beneplácito de los asistentes, ataviado en un traje negro y con corbata roja. El copete es su símbolo personal y hasta chapitas tiene. Los ojos de pompón son luminosos, quizá son sólo resultado de los reflectores de su televisora favorita. “Pero antes de este sujeto ya tuvimos un presidente que se peinaba con mucho gel -nos cuenta Magú- se peinaba de librito y pasó a la historia con una famosa frase: A mi el viento no me hace nada” se refiere, por supuesto, a Benito Juárez, a quien recordamos cada vez que nos ponemos altaneros y nos sentimos intocables al asegurar que las adversidades nos hacen “lo que el viento a Juárez”. Rictus también nos cuestiona: “En el Popol-Vuh dice que los hombres estamos hechos de maíz y nadie se lo cree, ¿por qué sí nos vamos a creer que el mundo se va a acabar el 21 de Diciembre?, no, lo que los mayas quisieron decir es que el PRI regresaría en Diciembre y que los mexicanos sentiríamos como si se nos acabara el mundo durante seis años”. La presentación de los moneros transcurre entre críticas ocurrentes, risueñas, carcajadas de la audiencia, más anécdotas, como el día en que Magú hizo “un cartón acerca de un secretario de comunicaciones y transportes, porque a mí sí me hablaron un poquito más fuerte que a ti (le dice a Rocha). El mismo día que se publicó el cartón me llamaron para decirme que el secretario me quería invitar a comer. Yo fuí, pensando que nomás iba a comer, pero entonces llegué y me entregaron un premio. El mismo día que se publicó el cartón tuvieron tiempo de reproducir la caricatura en un chicharrón, o en una carne que se puede hacer chicharrón… y me lo entregaron en forma de pergamino. Estaba pegado a una tabla, y sobre la tabla iba incrustado un centenario. Muchos dicen que cuando vas a una comida con priístas debes tener cuidado de que no te roben la cartera, y no, eso no es cierto. En realidad tienes que tener cuidado de no salir de la reunión con una cartera que no es tuya, de que en el abrazo con los políticos no te avienten un cheque al bolsillo…” una de las asistentes pregunta que en qué consistió entonces la intimidación. Rocha responde: “En que mandaron a Magú a mejor vida”. Y es cierto, en México, donde las televisoras no son ya el cuarto, sino el primer poder, presentar ante la prensa al monero recibiendo un premio puede deteriorar increíblemente su imparcialidad, ¿cómo creer que un monero es crítico si recibe un premio de manos de aquellos a los que critica? Nuestra percepción está tan manipulada por las televisoras que pueden darse el lujo de crear presidentes, y para muestra, el presente sexenio. Ya nos lo había dicho Villoro, y Rocha nos lo recuerda durante su participación: “México pasó de la dictadura perfecta, a la caricatura perfecta”, una caricatura que en algunas ocasiones no tolera a los caricaturistas, como en el período de Carlos Salinas de Gortari. La presentación de los moneros terminó para dar paso a la inauguración de una exposición colectiva en la Galería Universitaria de la Torre de Rectoría, en donde se pueden apreciar obras de estos y otros moneros, como Alarcón y Ahumada.

Termina así esta reseña que versó sobre el humor en tiempos del dinosaurio. Un dinosaurio que viene para instalarse a sus anchas y pretende hacer un reality show de su paso por los Pinos para re-instaurar las viejas prácticas en un nuevo sexenio.

De izquierda a derecha: Rictus, Hugo, Magú y Rocha.

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Acerca de RodAG_

Casado con la ciencia (pero tengo un affair con las artes). Apuesta: eLearning, Open Access/Source. Sharing is caring. @RodAG_ en twitter.
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