Educación a la mexicana.


“Yo… cuando en tiempos me enteré tardíamente de lo que nos ocurre en relación con [la educación], me quedé muy impresionado, y entonces me pareció que aquello no era cosa humana, sino propia más bien de bestias porcinas, y sentí vergüenza no sólo por mí mismo sino en nombre de los helenos todos”

Platón – Libro VII Las leyes.

Platón se lamenta en la cita anterior luego de comparar a la educación helénica con aquella de los ciudadanos egipcios. En Egipto, según cuenta Platón “se han inventado juegos aritméticos para los niños, quienes aprenden [matemáticas] con placer y diversión“. El hombre no educado, “aquel que no puede distinguir al uno del dos o el tres, o a los números pares de los impares, o distinguir el día de la noche, o aquel que está totalmente ajeno a las revoluciones del Sol y de la Luna” no es diferente, según Platón, de los cerdos.
Un poco después de Platón, más de una veintena de siglos después, Denise Dresser reporta en su libro El país de uno que el 56% de los mexicanos evaluados por la prueba PISA califican entre los niveles 0 y 1 en matemáticas, ciencias y habilidad lectora; es decir, la mayoría de los mexicanos carecen de las habilidades mínimas para enfrentar las demandas de un mundo globalizado, competitivo y meritocrático [sic]. En México la escolaridad promedio es de 8.7 grados (lo que equivale a una secundaria trunca) y únicamente el 8.5% de la población tiene estudios de Licenciatura. Por supuesto, se están haciendo esfuerzos grandes para revertir esta situación. En 2010 el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa firmó un decreto para conferir al nivel medio superior el carácter de obligatorio:

 Implementar esta reforma, sin embargo, tomará más de un sexenio. De hecho, se proyecta que será hasta el ciclo 2020-2021 cuando esta reforma tenga un carácter universal. Entre tanto, los resultados de las evaluaciones PISA son desalentadores: El 51% de los alumnos evaluados califican en los niveles  0-2 en matemáticas, mismos niveles en que califica el 47% de los alumnos evaluados en ciencias.

Menciono los datos anteriores porque en un país democrático, en el que idealmente el pueblo tiene una intervención relevante en la toma de decisiones de su gobierno, es contraproducente e incluso nocivo que los ciudadanos tengan tal nivel de educación. Las consecuencias de un pueblo mal educado –que se traduce en representantes populares mal educados y en ciudadanos sin capacidad crítica para con sus gobernantes– son escalofriantes. Por ejemplo, en México tenemos el derroche de presupuesto en la adquisición de “detectores moleculares” fraudulentos que se utilizan para localizar armas, explosivos y sustancias ilegales. El peligro de utilizar al GT200 es de partida doble: si falla en la detección de un explosivo, se pone en riesgo la seguridad y la vida de los ciudadanos; por otro lado, si señala equivocadamente a una persona como portador de sustancias ilegales destruye la vida de un ciudadano inocente. Esto último le sucedió a Ernesto Cayetano, un indígena mixe oaxaqueño que fue detenido porque el detector molecular lo señaló como traficante.

La comunidad científica ha alertado a las autoridades respecto a la ineficacia de este aparato. El Dr. Luis Mochán es uno de los científicos más involucrados en la denuncia pública para dar a conocer el fraude que estos aparatos representan (se puede visitar su blog aquí y el lector interesado puede leer un chat que sostuvo con ciudadanos en el diario El Universal dando click aquí). Pero el GT200 no es el único caso que pone de manifiesto la falta de pensamiento crítico entre nuestros representantes. En Noviembre de 2012 la diputada Nelly del Carmen Vargas Pérez impulsó una reforma a la Ley General de Salud. Con la modificación al artículo 28-Bis de esta ley los médicos homeópatas están autorizados para prescribir medicamentos a sus pacientes. La homeopatía es una pseudociencia que pretende aliviar enfermedades utilizando para ello sustancias en extremo diluídas. Las dos premisas básicas de la homeopatía (que lo semejante cura a lo semejante y que para activar al principio activo hay que diluirlo y luego agitarlo vigorosamente) son una tomada de pelo. Desde sus orígenes y hasta la fecha los médicos homeópatas han sido incapaces de demostrar que la homeopatía tiene mayor eficacia que un placebo al curar enfermedades. En distintos países, la homeopatía empieza a perder terreno: en 2010 el parlamento británico propuso la eliminación del financiamiento público que recibía la medicina homeopática, en Holanda se exige que los “medicamentos” homeopáticos no se vendan como tal a menos que hayan demostrado científicamente su efectividad y en Estados Unidos la FDA regula a los productos homeopáticos pero no avala su seguridad ni su efectividad. Todas estas medidas contrastan con la ingenuidad y credulidad de México, en donde incluso existe una Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía bajo la administración y aval del Instituto Politécnico Nacional.

La lista de falacias pseudocientíficas no se limita a los detectores moleculares o a las pseudociencias médicas. En Aguascalientes se ha registrado como empresa científica a Fórmulas Magistrales S.A. de C.V., donde el “Dr.” Antonio Solís promueve y defiende la idea de la “fotosíntesis humana”; la Secretaría de Educación Pública reparte en Puebla libros sobre dianética,  la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios celebra contratos por más de 15 millones de pesos para la coproducción de una telenovela. Y la lista sigue. Y sigue.

Por todas estas cosas es urgente una revolución en el modelo educativo. Debemos fomentar el pensamiento crítico en nuestros estudiantes y dejar el nocivo sistema actual, el cual exige a los docentes cuotas de aprobados y evalúa a los estudiantes en función de su capacidad de retención a corto plazo (en vez de su capacidad de asimilación e integración de conocimientos). Pero esta revolución en los modelos de enseñanza debe ir acompañada de una inversión mayor a la educación pública. Según la OCDE, México sólo invierte 3.3% del PIB en educación básica mientras que países como Botsuana (en el sur de África) emplean en el mismo rubro el 7.8% de su PIB. Botsuana, que al momento de su independencia era uno de los países más pobres, despunta ahora como una de las naciones con mayor velocidad de crecimiento económico en el mundo. Pero la educación no solamente tiene repercusiones en la economía de los países, es también base fundamental de un país verdaderamente democrático y libre. Según Epícteto:

“No debemos creer a los muchos que dicen que sólo la gente libre debe ser educada, sino que debemos creer a los filósofos que dicen que sólo las personas educadas son libres”.

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Acerca de RodAG_

Casado con la ciencia (pero tengo un affair con las artes). Apuesta: eLearning, Open Access/Source. Sharing is caring. @RodAG_ en twitter.
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