La seducción de las palabras


Hacia el final del año anterior me prometí que durante el 2014 regresarían mis sesiones de lectura. Hasta el momento ese propósito se ha cumplido mejor de lo que esperaba. En una entrada previa les comenté sobre La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero, un libro que narra la vida de Marie Curie con especial énfasis en la primera etapa del duelo después de perder a Pierre. El segundo libro que leí no me gustó y no lo comentaré, así que esta vez les traigo mis comentarios acerca del tercer libro del año: La seducción de las palabras, de Alex Gruijelmo.

El lenguaje, pues, constituye en primer lugar un hecho sensorial que recibimos con el oído o la vista. La primera impresión de lo que escuchamos nos llega con los golpes de voz, y en ese momento el cerebro humano descodifica fonéticamente una clave que le permite adentrarse luego en las ideas. El sonido pone la llave y abre la puerta. Pero lo hace con una celeridad que supera todas las velocidades conocidas.”

Me crucé con esta obra en el remate de libros del Auditorio Nacional, en ese entonces me encontraba también escribiendo mi tesis de maestría y sufría en cada revisión porque según mi tutor mi uso del lenguaje era precario e incorrecto. Esa fue la razón que me llevó a comprar el libro, pero como siempre, lo urgente no deja lugar para lo importante y mi recién adquirido libro tuvo que esperar varios meses en el librero antes de que me aventurara en su lectura. Sobra decir que el libro está escrito magistralmente (Álex Grijelmo tiene una vasta experiencia como periodista, escritor, director periodístico y además es un apasionado del lenguaje), y aunque al adquirir el libro pensé erróneamente que me ayudaría a escribir mejor, lo he disfrutado completamente. La seducción de las palabras versa sobre la manipulación de las personas a través del lenguaje en sus distintas manifestaciones: discursos políticos tanto de candidatos de elección popular como de dictadores, el sutil uso de las palabras en la mercadotecnia, en el cortejo o en el periodismo; y sobre cómo las palabras se bañan con un perfume delicado pero potente que seduce y ejerce sus efectos de manera casi subconsciente en quien las escucha.

Esa seducción se producirá de una forma tan inconsciente como opera el funcionamiento de los mecanismos que han rastreado la palabra exacta y le han otorgado el significado correcto entre los que cabían en ella: por ejemplo “yo conduzco un coche rojo” y “yo tengo el pelo rojo” terminan con el mismo color; pero no en la misma tonalidad.”

La seducción de las palabras comienza con un viaje apasionante por la relación entre palabras, sus raíces y la diversificación de los vocablos, nos habla de los sonidos que envuelven a las palabras y cómo aunque éste nos parece periférico es precisamente en él en donde recae la fuerza brutal de lo que se dice; posteriormente nos deja ver cómo el lenguaje es un arma poderosa en la mercadotecnia y desenmaraña a los recursos lingüísticos de los publicistas. La sexta sección (El poder de las palabras. Las palabras del poder) es el apartado más extenso del libro y nos toma de la mano para enfrentarnos al lenguaje político que busca la manipulación de las masas, porque según Grijelmo “la intención de seducir con palabras ha alcanzado en la política y la economía, en las almenas del poder, su más terrible técnica”. En esta sección se hace un recorrido por los prefijos, las contradicciones retóricas, las metáforas, el uso de los pronombres posesivos y otros artificios que permiten la construcción de discursos seductores y persuasivos. En este recorrido visitamos también al lenguaje utilizado por los medios masivos de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, y en esta visita a esos medios Grijelmo nos dice con certeza:

La prensa y los medios audiovisuales se han convertido en reproductores acríticos de cuanto el poder desea difundir mediante la manipulación de las palabras. Porque han terminado asumiendo como propios los términos más envenenados.”

 

Finalmente el libro recapitula el vasto recorrido que emprendimos a través del lenguaje y la manipulación de las masas a partir de él. Es un libro que recomiendo ampliamente y que estoy seguro que podrán disfrutar de principio a fin. Después de leer esta obra suspiré y tuve ganas de empezarlo otra vez.

Recuerden que sigo en mi plan de aventurarme entre las letras. Y aunque ésta es la segunda reseña que les comparto, hasta ahora van 6 libros desde que inició el año, ¿tienen alguna sugerencia de títulos que deba leer durante este 2014? ¡compártanla en los comentarios!

¡Hasta la próxima!

 

 

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Acerca de RodAG_

Casado con la ciencia (pero tengo un affair con las artes). Apuesta: eLearning, Open Access/Source. Sharing is caring. @RodAG_ en twitter.
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